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6 Señales De Que Vas a Ser Rico Aunque No Lo Creas

No todos los millonarios viven en una mansión ni conducen una ferrari. Antes de hacerse ricos la mayoría de los millonarios eran como tú ahora.
 
La mentalidad adecuada es clave ya que sin ella jamás podremos alcanzar el camino hacia la fortuna.
Si muchos pudieron, ¿por qué tú no?. Quizás te sorprendas al saber que cuentas con muchos atributos que hacen que seas una persona rica, aunque en este momento no lo puedes ver con tus propios ojos.
 
A continuación desarrollaremos las 6 señales a las que debes prestar atención para que descubras si tienes el perfil de una persona rica, aunque te cueste mucho creerlo:
 

1. PAGAS TUS DEUDAS PUNTUALMENTE

 
Debemos proteger el principal activo con el que contamos: nuestro prestigio personal. Los ricos tienen esta idea siempre en mente.
 
Saben que mantener su confiabilidad intacta es una de las claves para lograr el éxito en su economía personal.
Pagar de forma puntual nuestras deudas nos permite ahorrar en el pago de intereses y nos abre las puertas a otros productos financieros con mejores condiciones de financiamiento.
 
Contar con un buen historial crediticio nos ayuda también a obtener mejores condiciones para un siguiente crédito en línea disponible, mejores tasas de interés e incluso hasta para tomar un alquiler. Los beneficios son muy grandes.
 

2. NO TE CUESTA DEMASIADO AHORRAR

 
La capacidad de ahorro es la posibilidad que tienen las personas de separar un porcentaje de sus ingresos y reservarlo para su uso en el futuro.
 
Es decir que sólo existe si los egresos familiares son inferiores a los ingresos. Cuando ahorras cuentas con la posibilidad de proyectar a futuro.
 
Si puedes separar por lo menos el 10% de tus ingresos mensuales, entonces significa que tienes capacidad de ahorro.
 
No se trata de cuánto entra sino de cuánto te queda. Casi todos los millonarios han comenzado ahorrando desde pequeños.
 
Lo importante es ser cuidadoso con nuestros gastos y contar con la capacidad de privarnos de ciertos gustos a la hora de ahorrar.
 
Si cuentas con buenos hábitos de ahorro, no te dejas llevar por los impulsos, prescindes de gastos superfluos y a su vez aprovechas descuentos, ofertas y promociones que hay en cada momento, entonces vas por el camino correcto.
 

3. ESTÁS PREPARADO PARA UNA EMERGENCIA ECONÓMICA

Si separas parte del dinero sobrante de a poco puedes contar siempre con ahorros para que las emergencias, en el caso de que sucedan, no te sorprendan.
 
Nunca podemos estar seguros del todo de que ciertos problemas de salud, un desempleo inesperado o un accidente no ocurran y que por desgracia nos demanden gastos importantes.
 
Contar con un fondo de emergencia es una forma de resguardarnos ante posibles escenarios inciertos, ya que estar preparados financieramente puede ayudarnos a que una sorpresa desagradable sea más fácil de sobrellevar.
 
Los expertos aconsejan acumular un colchón económico equivalente a entre tres y seis meses de gastos normales.
 

4. NO TIENES DEUDAS

El endeudamiento no es por definición ni bueno ni malo. Endeudarse no es malo, ya que nos permite alcanzar algunos objetivos que no hubiésemos podido lograr en el corto plazo sin el financiamiento correspondiente.
 
La deuda será adecuada en la medida que la tomemos a un costo y plazo razonables.
 
Sin embargo, existen personas que poseen un lujoso automóvil o viajan de vacaciones en avión a países lejanos pero están llenas de deudas.
 
Estas personas no son ricas.
 
Arrastrar deudas de tarjetas de crédito, de vehículos o de otros bienes es absolutamente perjudicial para nuestro patrimonio.
 
El endeudamiento para comprar cosas improductivas es el camino a la pobreza. 
 
Si este no es tu caso, entonces eres más rico de lo que piensas.
 

5. PUEDES ENFOCARTE EN LO IMPORTANTE

El buen enfoque es fundamental para trabajar con productividad.
 
Perder horas en asuntos de poca importancia puede ser muy dañino para el logro de nuestras metas financieras personales.
 
Céntrate en lo que siembras hoy, ya que de esto dependerá lo que coseches mañana.
 
Según Steve Jobs, el enfoque no se trata de decidir qué hacer, sino qué no hacer.
 
La clave para enfocarte consiste en ignorar tareas triviales y duplicar el tiempo usado en actividades que hacen grandes diferencias en tu vida.
 
Las personas enfocadas alinean el pensar, decir y hacer en una dirección para lograr sus metas. Ocupan efectivamente su tiempo para conseguir un mejor balance entre su vida y su trabajo con el alcance de sus metas personales.
 

6. CUENTAS CON UNA RED SOCIAL SÓLIDA

Tener una contundente red de contactos se ha convertido en una misión determinante para cualquier profesional.
 
El tiempo que destinas a la formación de una red social puede ser muy productiva ya que ayuda a crear nuevas oportunidades laborales y de negocios.
 
Para tener éxito y construir una red sólida es necesario invertir tiempo, dedicación, compromiso y trabajo duro.
 
Las redes sociales como LinkedIn, Facebook e Instagram pueden ser grandes aliadas para crear contactos y relacionarnos con todo tipo de personas que puedan aportar valor a nuestra vida personal y profesional.
 
No menos importante es fomentar el contacto con vecinos, colegas y ex colegas de trabajo como así también compañeros de la escuela y la universidad.
 
De no hacerlo, aquellos que no se preocupan por crear su red de contactos cuando no están desempleados, podrían arrepentirse más adelante.
 
Sin dudas, el networking desempeña un papel fundamental para el éxito.
 
No se trata de mantener únicamente una relación con otros miembros del sector, sino de generar vínculos reales y honestos.
 
El objetivo es generar conexiones de calidad que se materialicen en oportunidades laborales.
 

Busca a las personas adecuadas, cuida tu red de contactos, sé generoso y ofrece algo antes de pedir ayuda.

Si haces esto, quiere decir que vas por buen camino.

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